Este poema está inspirado en las conversaciones telefónicas hechas por representantes de telemercadeo cuyas horas pico de llamadas eran a primeras horas de la noche, cuando las personas cenan y tal vez se relajan con una copa de vino después de un largo día de trabajo. Escrito y publicado en 2001, este poema capta parte de la frustración y las conexiones humanas inesperadas que ocurrieron en estos contextos antes de que se implementara el National Do Not Call Registry en los E.U. En 2004, poniendo fin efectivamente a ese tipo de estrategia de telemercadeo. Al hacer clic en cada ícono ilustrado se activa una secuencia de texto animado y programado, con imágenes y música que se acompañan, contadas desde la perspectiva de cada una de las dos mujeres que parecen encontrar un placer inesperado en sus conversaciones telefónicas semanales. Al menos durante este tiempo en la historia del telemercadeo, la tecnología del teléfono permitió las interacciones humanas, a veces cordiales, a veces brindando oportunidades para la purga catártica de frustraciones reprimidas, y ocasionalmente, muy raramente, conexiones genuinas y empatía.
Presentado en Poems That GO.
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