@godtributes por @deathmtn

This post is also available in: English (Inglés)

Open "@godtributes" by @deathmtn
Abrir “@godtributes” by @deathmtn

La poesía se concibe tradicionalmente como un lenguaje refinado, modelado y estilizado, producido por hábiles escritores y oradores. No es así para el filósofo alemán del siglo XX Martin Heidegger. Su filosofía altamente influyente y contraintuitiva, encapsulada en la frase “el lenguaje habla al hombre”, sugiere que los poetas no hacen poesía, sino que la poesía crea poetas. No se trata de la autoexpresión, sino de “escuchar” la llamada del lenguaje. Según Heidegger, esta “llamada” nos lleva más allá de lo “mortal” hacia lo “celestial”, “lo desconocido”, a “dios.” Me pregunto, entonces, qué haría con @godtributes, un pequeño e encantador “bot” de Twitter, que “escucha” tu tweet y le “responde”, transformándolo en un tributo (ir)reverente a una deidad aleatoria e incidental.

Este es el primer tweet de @godtributes de junio del 2014. Desde entonces, ha producido decenas de miles de tweets, presentando ofrendas sagradas cada tres horas al azar de la base de datos de Wordnik. La sintaxis permanece constante, pero hay alteraciones ocasionales de la preposición (‘BULL-PUPS UNTO THE BULL-PUP GOD’) y, lo que es más interesante del objeto de exaltación mismo (‘ROCKSLIDES FOR THE ROCKSLIDE QUEEN! DUMB-WAITERS FOR THE DUMB-WAITER GODDESS’). Es curioso observar la equivalencia entre regentes y deidades en este último tweet. Nuestra preferencia, si es que tenemos una, no es más para una monarquía terrenal o celestial que un alud o portaplatos, y esta es la belleza de @godtributes.

El modismo de mayúsculas, el lenguaje orco, el avatar de MS Paint (un toque muy agradable por cortesía de @metroidbaby) y el medio inherentemente aleatorio del “bot” contribuyen en si a una manera alegre y gloriosa de aplastar sus intenciones supuestamente reverenciales. El llamado Heideggeriano estalla como un alarido bárbaro en la frontera digital.

Pero @godtributes realmente alcanza su madurez una vez que lo sigues, ya que responde esporádicamente a tus tweets al atascar tus sustantivos en su propia sintaxis veneracional. Por mi parte, sus ecos inmediatos (via notificación del teléfonos inteligente) se burlan de mi deseo de retweets (una hambre muy mortal), me hacen reír y me consuelan en mi propia insignificancia. Extrañamente, y ya sea por accidente o diseño, no sé, esta es también una de las funciones principales de la especulación metafísica, tal vez incluso las creencias religiosas. 

Si es como sugiere el poeta Kenneth Goldsmith, el Internet es el poema más grande jamás escrito (un reclamo, en su manera, al menos tan extravagante como la de Heidegger), sigue que todo el lenguaje en línea es poético y, además, que es poético porque está en línea y no porque alguien (un ser humano, y mucho menos un ‘poeta’) lo haya escrito. Siguiendo esta línea de pensamiento, la frase de Heidegger debe adaptarse a la era contemporánea: la Internet nos escribe. @godtributes es divertido, hermoso y extraño, porque nos escribe, como lo expresa Heidegger, “en la cercanía de Dios.”